miércoles, 4 de junio de 2014

Catastro realizado por Universidad de Chile:

128 especies exóticas amenazan la flora y fauna chilena

El Ministerio del Medio Ambiente trabaja junto a la Corporación Nacional Forestal (CONAF) y al Servicio Agrícola Ganadero (SAG) en la elaboración de un plan de acción nacional para regular y erradicar a las especies exóticas invasoras que amenazan la biodiversidad de nuestro país.

Isabel Reyes Bustos

Matan bosques, construyen diques y represas desviando los causes de las vertientes. Los castores se han convertido en la principal amenaza del paisaje y ecosistema del sur de Chile. Para Rocío Valenzuela, encargada del medio ambiente de la municipalidad de Tierra del Fuego, la situación es crítica y totalmente descontrolada. “Las únicas medidas paliativas que existen hoy, a corto plazo, son la caza y las trampas”, dice.

Para acabar con esta situación, el Ministerio del Medio Ambiente está trabajando junto a la CONAF y el SAG, en un Plan de Acción Nacional para erradicar a las Especies Exóticas Invasivas (EEI). Éstas son especies que fueron transportadas a un hábitat que no corresponde a su distribución normal y son la segunda causa de extinción de animales en el mundo.

Previo al desarrollo del proyecto, se cuantificó por primera vez en Chile, a través de un catastro, las EEI presentes en las 15 regiones del país, obteniendo como resultado la presencia de 128 especies que amenazan la biodiversidad y el ecosistema. El subsecretario del medio ambiente, Marcelo  Mena, asegura que su control es cada vez más importante.

Según el estudio de la Universidad de Chile, los casos emblemáticos en el país fueron la chaqueta amarilla, el visón, el didymo, el castor e incluso, el perro. Petra Wallem, miembro de la investigación, asegura que las pocas especies que tienen un gran impacto ya están distribuidas a lo largo del país. “Las especies introducidas llegan a un ambiente nuevo y reestructuran y modifican todo, afectando al ecosistema, paisaje, diversidad y fauna nativa”, dice Wallem.

El plan cuenta con un proyecto piloto que está siendo aplicado en el archipiélago Juan Fernández. Antonio Molpeceres, representante del programa para el desarrollo de las Naciones Unidas, organización que financia las acciones en la isla, dice que se busca definir los marcos políticos, legales y financieros para reducir los riesgos de expansión de EEI: “Se quiere implementar un sistema integrado de control como proyecto en el archipiélago y desarrollar así, herramientas y estrategias para ser replicado a nivel nacional”.


Hoy, ya existen ocho especies perdidas en la isla. “Si no hacemos algo, en unos diez años más van a ser 20”, agrega Fernando Baeriswyl, coordinador nacional del plan piloto. Para evitar que esto ocurra el SAG colaborará controlando el ingreso de las especies. “En esa etapa es donde se debe inspeccionar, detectar, interceptar, decomisar y destruir”, asegura Roberto Rojas, jefe de la División de Protección de Recursos Naturales de la institución.

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